Impermeabilización en Fuenlabrada

Muchos edificios de Fuenlabrada levantados entre los años 70 y 90 tienen cubiertas planas no transitables: tela asfáltica cubierta con una capa de grava. Desde abajo no se ven, y casi nadie sube a mirarlas hasta que aparece una gotera en el último piso.

Qué pasa con estas cubiertas

  • La tela asfáltica tiene una vida limitada. Con los años se vuelve rígida, se cuartea y se despega en los solapes.
  • La grava tapa los defectos y, si se desplaza con el viento, deja la lámina al sol.
  • Los sumideros se llenan de tierra, hojas y la propia grava.
  • En los petos, la lámina se despega y el agua entra por detrás.

Cómo se revisa

Se aparta la grava en los puntos críticos (petos, sumideros, salidas de ventilación) para ver la lámina. Si está ampollada, rota o despegada en muchos puntos, la solución es una impermeabilización nueva: retirar la grava, sanear o retirar la lámina vieja, impermeabilizar y volver a colocar la grava limpia o un acabado nuevo.

Aprovechar para aislar

Si hay que levantar la cubierta, es el momento de añadir aislamiento térmico. Los vecinos del último piso lo notan en verano y en invierno.

Ver azoteas y precios orientativos.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto dura la tela asfáltica? Depende del producto y de si está protegida del sol, pero con los años se vuelve rígida y se cuartea. En cubiertas de los 70 y 80 suele estar al final de su vida.

¿Hay que quitar toda la grava? Para revisar, solo en los puntos críticos. Para impermeabilizar de nuevo, sí.

¿Filtra la cubierta de tu edificio?

Cuéntanos qué pasa y manda dos o tres fotos. La visita no cuesta nada. Si hay gotera activa, llama al 622 630 800.